loader image

Cuando empecé la formación de kinesiología, lo primero que me enseñaron fue a testar un músculo. Para los kinesiólogos, el test muscular es nuestra principal herramienta para comunicarnos con la persona a través de su respuesta muscular, y así conectar con su sistema energético.

Nuestros músculos están conectados con el sistema nervioso y cualquier estrés afecta al funcionamiento muscular y por tanto a sus funciones corporales.  Cuando hay un exceso de estrés nuestro flujo energético puede  bloquearse y no fluir libremente.

El test muscular nos permite identificar desequilibrios físicos, bloqueos energéticos, emociones que nos ayuden a aportar consciéncia y a que sea el própio cuerpo el que nos indique cuales son las correcciones necesarias para facilitar la recuperación del equilibrio y bienestar personal.

También testamos complementos, Flores de Bach, essencias,….  u otras técnicas no específicas de la Kinesiología (según los conocimientos que tengamos).

En Kinesiología, utilizamos diferentes tipos de test muscular en función de la información que busquemos. Uno de los sistemas utilizados es el del músculo indicador, que nos permite comunicarnos a nivel global. El músculo indicador nos informa del estrés frente a cualquier estímulo y/o situación que se le asocie.

Además tenemos los test específicos a los 43 músculos, que nos dan una información más específica, por su relación órgano/músculos/meridiano. También habrás oído hablar del Arm Reflex, este utiliza el reflejo de la longitud de los brazos. Existen también diferentes tipos de autotest que son herramientas útiles y sencillas para conectar con nosotros mismos.

El test muscular es una técnica que se aprende, y un arte que se perfecciona con la práctica.

*Foto: Test músculo indicador